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jueves, 10 de enero de 2019

ECHAR UN POLVO

Los  españoles al no haber participado en la I Guerra Mundial tuvieron unos años 20 de buena vida, con lo que se incrementaron los vicios y excesos, sobre todo los importados como el rapé (tabaco inhalado). Todos los hombres que se querían dar de elegantes y aparentar un cierto estatus consumían polvo de tabaco. El rapé se intercambiaba como cortesía, como en los tiempos modernos con los cigarrillos (¿Quieres echar un piti?). En este caso con el rapé sería ¿Quieres echar un polvo? Dios que mal suena esto en la época actual, menos mal que ya no se usa el rapé.


Bueno, que me voy por las ramas. Como “doparse” delante de las señoras no estaba bien visto, los hombres cuando sentían la necesidad (abstinencia) de un chute de tabaco esnifado se ausentaban de la estancia para "echar un polvo". Hasta aquí todo normal y decente.

Las ausencias de las estancias a veces tenían otras razones menos decentes como encontrarse en una habitación con alguna dama o sirvienta  para tener relaciones, poniendo como excusa "Voy a echar un polvo". Hoy en día esto no sirve como excusa. En la actualidad se podría poner como excusa "Voy a bajar la basura" y te vas a enrollar con la vecina del octavo.


Ahí queda eso, espero que os haya gustado.


sábado, 10 de noviembre de 2012

Martes 13

El miedo al Martes 13 se da en las culturas de España, Grecia y los países de América Latina.
Las leyendas nórdicas hablan de 13 espíritus del mal; en una cena de dioses en el Valhalla, Loki, el espíritu del mal, era el 13 invitado; la venida del Anticristo y la Bestia aparecen en el capítulo 13 del Apocalipsis; en el Tarot, este número hace referencia a la muerte, y en la Última Cena de Jesucristo eran 13 los comensales. Al miedo irracional al número 13 se le llama triskaidekaphobia.

El día martes no se queda atrás. “Marte”, según la mitología griega, es el Dios de la guerra, por lo cual el día martes está regido por el planeta rojo, el de la destrucción, la sangre y la violencia. Además, la leyenda dice que un día Martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel… Razones sobran si se quiere pensar que el Martes 13 es un día de desgracias y mala suerte.

viernes, 13 de abril de 2012

Viernes 13

Esta superstición sobre los Viernes 13 es en realidad una mezcla de dos temores: miedo al número 13 (triskaidekafobia) y miedo al día viernes. Estos temores tienen su origen en varias leyendas y culturas antiguas.

Una de ellas es la tradición cristiana, pues fueron trece los participantes en la Última Cena (Jesús y los Doce Apóstoles, siendo Judas Escariote el decimotercero). Las leyendas nórdicas hablan de 13 espíritus del mal; en una cena de dioses en el Valhalla, Loki, el espíritu del mal, era el 13 invitado; la venida del Anticristo y la Bestia aparecen en el capítulo 13 del Apocalipsis; en el Tarot, este número hace referencia a la muerte.
Existen datos históricos que pueden dar explicación a esta superstición. Nos  podemos remontar a un Viernes 13 de octubre de 1307, ese día la orden de los Caballeros Templarios fue perseguida por la Santa Inquisición que realizó arrestos masivos esa misma noche en Francia, principalmente en París. La causa de esto fue la suposición de que los caballeros se reunían a hacer celebraciones paganas, practicar la herejía y la actividad homosexual. Por ello fueron asesinados o condenados a la hoguera, en una matanza colectiva. Muchos de los caballeros huyeron y pudieron salvarse, llevando consigo secretos que ha dado lugar a muchísimas especulaciones sobre la creación de sociedades secretas como los Masones, Rosacruces, etc.

Desde entonces el Viernes 13 se considera fecha de mala suerte. Además Jesús fue crucificado en viernes. Incluso hay varias leyendas que afirman que Adán y Eva comieron del fruto prohibido en un viernes, y que, también, fue en viernes cuando se inició el Diluvio Universal.

lunes, 30 de enero de 2012

El gato negro

Fue en la Edad Media cuando el gato negro adquirió su mala fama, se creía que este animal era un fiel sirviente de las brujas. Es más, en el siglo XIII la Iglesia inició una persecución contra ellos, al considerar que las brujas se transformaban en ellos, o poseían temporalmente su cuerpo, para moverse libremente, convirtiendo a estos animales en símbolos del diablo. Posiblemente, estas creencias son las que originaron  la superstición. Si un gato negro puede ser la encarnación de una bruja, y nos cruzamos con uno, podemos ser víctimas de cualquier maldición, mal de ojo...

En algunos sitios se dice que el ver un gato negro trae mala suerte, en otros, la mala suerte se da si se nos cruza por delante, en otros, si esto ocurre pasadas las 12 de la noche.

martes, 24 de enero de 2012

Hórreo

Yo, con familia y amigos en Galicia, inculto de mí, no tenía ni idea de lo que significaba la palabra hórreo. Son unas edificaciones interesantes, pequeñas, cuadradas, rectangulares, inmensas... ¿Quién no ha ido, de pequeño, a visitar Galicia con sus padres y no ha vuelto con una miniatura de un hórreo como recuerdo de vacaciones?

Bueno, a lo que íbamos, en una salida de fin de semana por las tierras castellanas de Arévalo, Olmedo y otros pueblos cercanos, que ya comentaré en otro post,  visité una villa y  unas ruinas romanas (Museo de las Villas Romanas en Almenara de Adaja, cerca de Olmedo - Valladolid) y allí me enteré que hórreo viene del latín horreum  (granero).

A cal y canto


En épocas anteriores al siglo XIII, las ciudades y poblaciones se cerraban para su defensa con murallas construidas con cal y cantos rodados. De ahí el término cerrar a cal y canto para indicar que algo está muy bien cerrado. Como ejemplo podemos citar las murallas de Mansilla de las Mulas, partes en las murallas del castillo de la Mota en Arévalo y sus alrededores...

Estar en la gloria

Viene de las antiguas glorias castellanas que aún hoy siguen utilizándose en el centro y norte de la península. Las glorias castellanas eran conducciones de humo a través del pavimento que repartían el calor del fuego, situado a más bajo nivel, por toda la casa calentándola. Esta forma de calentar las casas fue habitual en las villas romanas y se conocía con el nombre de hipocaustum.

En los fríos inviernos de la antigua Castilla, estar caliente, estar a gusto era, en otras palabras, “estar en la gloria”.